…Ha yeah it got pretty bad Me digo que sos un buen tipo. Que sabés dibujar el cuello con cuidado, dirigir el dedo hasta el vientre, quedar oliendo a piel. Que escupís una miel dulce, afrodisíaca. Que mordés a pedazos y dejás perdidos otros, para guardar en el bolsillo, para cenar al desayuno. Que podríamos tomar un avión desde la cama e ir sellando el pasaporte a besos.
Me digo que no hay pronóstico, que sos náufrago a la deriva. Que te cazaron las sirenas y vivís en un mar de disonancias. Y me sigo diciendo que sos buen tipo, aunque me duela la panza y escupa cada uno de esos dedos y los pies se vuelvan una raíz taladro. Lo sigo diciendo aunque la miel la tengás en tarros por orden alfabético y mi lengua se vuelva anhidra incapaz de enrollarse entre las sábanas. Paradoja 2009 Es como volver a ser nunca todos los días. Seguir viéndole la nuca al tiempo, a los amoríos ausentes de mañana. Seguir siendo vientre caído, pierna inquieta. Porque las horas no dicen nada. Pedir un labio prestado desechable. No reciclar. Y que se acabe la lista y las ganas. Porque el mundo esta lleno de recursos no renovables. Ma mélodie Últimamente he aplicado el silencio preventivo, el ermitaño. Tengo sueños de época lluviosa. Son como bajonazos de presión y me dan ganas de tomar esas gotas que me había recetado el doctor y me dejaban los cachetes colorados. Es el mismo monólogo que regresa cada cierto tiempo. La cosquilla que es más como un rasguño. Se ha vuelto una manía de encontrar algún tesoro de infancia en una gaveta llena de chunches; la necesidad incontenible de matar el tiempo con cosas inútiles, tragarse los libros a borbotones queriendo ser esos diálogos. Acá es donde uno debería empezar a creer en multiversos, porque mi gato de Schrödinger se suicidó hace meses. curriculum vitae "And what can life be worth if the first rehearsal for life is life itself?" The Unbearable lightness of being- Kundera Hace falta saber varias cosas en la vida. Que el escapismo es un estado pasajero, finito, por ejemplo. Despertarse, despegar los labios resecos y saber que habrá agua en el tubo. Que los túneles pueden ser fatales cuando no hay salida. Saber que hay más por qués que porques. No saber nada. Volverse de lado a lado sobre la almohada buscando un espacio frío que se calienta en cinco minutos; porque uno cree que la vida es más que eso o peor aún que es eso. Huirle y perseguirla. Crear intervalos con nombre, adjetivar los sustantivos abstractos para que le quede a uno algo así como “felicidad excepcional” y poder venderlo al por mayor. Llenarse los bolsillos de ganas y las piernas de várices. Inflarse el cerebro con talveces y el pecho con anzuelos. Ser carnada fácil en un peatonal de Tokio. Estar seguro que nos vamos a la mierda y no poder gritarlo. Conversar hasta que un borracho haga ojos de que estamos invadiendo propiedad privada en un parque. Naufragar una vez al mes, sumergirse de día por medio. Asquearse. Rascarse sin prisas ni miedo a ojos curiosos. Cavar o construir tragaluces. Ser verbo. Y después morirse. 9:35 El silencio pesa. Y uno sabe que no es lo mismo. great romances of the 20th century
Cuando voy a una isla me olvido de todo y namás le hago caso al viento y al mar, y no vuelvo y me dejo llevar, y sin tormentas eléctricas me salgo de esta pelleja. "Pa una isla"-Bebe Lo carcome a uno el tiempo como noches fugaces de comerse, el tiempo corre y la arteria dura para aferrarse al parafraseo momentáneo del rush de las ganas. Después la mañanera floja madrugada a medias en ayunas pensar que mejor no se piensa y termina uno con resaca entre los muslos. La ropa en el piso la vergüenza en el desagüe reloj de arena densa y deja uno de ser superavitario. Se gasta, porque pican las manos y la mierda no se recicla, es como una palabra hueca que endulza por media hora o ir rellenar una botella desechable.
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